Tiempos de ilusión

04.10.2018

Fue Miguel Angel Galán el que nos presentó y el que nos dió como idea enfocar las entradas sobre la obra de Louis Gifford para Lafisioterapia.net a modo de diálogo. La obra de Gifford, es tan extensa, que nos resultó muy complicado hacerlo en formato diálogo... pero hoy, nos acercamos con esta pequeña conversación intergeneracional, en honor al que nos presentó...

Con esta entrada, damos por finalizado el primer libro "Aches and Pains" y nos despedimos de Inés, a la que le llaman otros proyectos. Ha sido un honor compartir las entradas sobre este libro con Inés Vicente, que basó su brillante Tesis de Fin de Máster en esta obra.

*¿Qué os ha aportado el libro "Aches and Pains" de Louis Gifford?

G.A. A mí me ha servido como terapia, como libro para rellenar lagunas conceptuales y para hacerme un big picture de los diferentes enfoques en formaciones continuadas que tenemos los fisioterapeutas, dependiendo del país al que pertenezcamos (tal vez con la globalización esas diferencias vayan desapareciendo con el tiempo).

Lo de la terapia lo digo porque Gifford viene de la misma o parecida fisioterapia de la que venimos muchos de nosotros, y tiene los mismos o parecidos quebraderos de cabeza (también se hace preguntas muy interesantes que a mí no se me pasaron por la cabeza en los 25 años que llevo como fisioterapeuta, todo hay que decirlo). Ver cómo progresa y ver todo lo que le hace pensar cada nueva adquisición de conocimiento es realmente terapéutico... Por ejemplo, como a muchos de nosotros, no le cuadraban los ejercicios que mandaba a los pacientes (muy simples, nada funcionales, 10 repeticiones/una o dos veces día??). Lo digo como hipótesis, pero... ¿podría ser que fuera esa sensación la que nos llevó a muchos a dejar de lado el ejercicio terapéutico? Recuerdo aquellas ruedas de hombro y escalerillas que muchas veces empeoraban los procesos. Hoy en día, los ejercicios terapéuticos han mejorado, podemos hacer un diagnóstico de la alteración del movimiento o buscar que el ejercicio modifique los signos y síntomas del paciente, con los ejercicios buscamos la funcionalidad, tenemos mejores parámetros para dosificar y progresar etc. Todos estos conocimientos, hacen que el ejercicio terapéutico tenga mucho más sentido (no sólo para nosotros, también para los pacientes) y también hace que los jóvenes no entiendan que hayamos dejado a un lado el ejercicio terapéutico... Gifford sí que lo entiende... de ahí la parte terapéutica. También me siento identificada cuando Gifford tiene la sensación de alivio de encontrar por fin una explicación a las "totalgias" (dolor crónico/sensibilización central) y se le abre una puerta de posibilidad de tratamiento para estos pacientes... ¡Sí! ¡Por fin! Que levante la mano el fisio que lleva años en ésto y no se ha desesperado con las totalgias... Hay que ver lo que ha evolucionado la fisioterapia en poco tiempo... y Gifford ayuda a contextualizar, entender y avanzar.

En la era de la sobreinformación, en el que con el nuevo paradigma, nos invaden papers, entradas blog, cursos etc. pasa algo contradictorio, y es que muchas veces falta una profundización en los temas... que sólo encontramos en libros como éste y nos sirven para ir rellenando lagunas.

En cuanto a los diferentes enfoques formativos dependiendo del país, Gifford, tras los primeros años ejerciendo y buscando reconocer patrones clínicos, en una fisioterapia inglesa más avanzada que la nuestra, terminó en Australia, la zona TOP de la fisioterapia anglosajona por aquel entonces, y acabó formándose con Geoff Maitland, y descubriendo la neurodinamia junto con David Butler. En nuestro país, en la misma época en la que él estaba en Australia, nosotros estábamos con una Diplomatura en Fisioterapia recién estrenada y los fisioterapeutas neuromusculoesqueléticos en el ejercicio libre nos volcábamos en la Osteopatía, que en su día, era una muy buena opción formativa a nivel nacional (la mejor), y nos ayudó muchísimo con muchos de los pacientes. Nadie nos habló de Australia, ni de Maitland, ni de Gifford, ni de Butler, ni de Mckenzie, ni de Sahrmann... Los libros de fisioterapia ocupaban un espacio muy reducido de las librerías médicas, había muy pocos libros en español, alguno en francés, ninguno en inglés (por lo menos en Zaragoza; en Bilbao, directamente no había libros de fisioterapia en la librería médica). No había internet, ni amazon... eran otros tiempos.


“Había una vez un zorro que todas las mañanas salía de su casa en busca de comida. Diseñaba toda clase de estrategias para atacar a sus presas. Había tenido éxito en cazar conejos, ratones del bosque y todo animal pequeño con que se encontraba… con excepción de uno: Un Joven Erizo. El zorro buscaba la forma de atacar al pequeño animal espinoso y sin parar diseñaba estrategias y tácticas distintas, perfeccionándose sus técnicas de caza y de preparación de escondites. Unas veces le atacaba por encima y otras lo sorprendía por un costado. Le tendió trampas y trampas y en todas ellas fracasó. ¿Por qué razón? El Erizo escapaba simplemente haciéndose una bola y pinchando con sus espinas la nariz del Zorro”. Isaiah Berlin. 

*¿Por qué Gifford?

G.A. Todo empieza con una entrada blog a la que llego por casualidad gracias a Google... "De gigantes y molinos en fisioterapia" de Eduardo Fondevila (recomendable lectura, por cierto). Me dí cuenta que conocía muchos "erizos", pero pocos "zorros" y "zorizos"... así que... empecé a investigar los autores, y a hacer pequeñas entradas sobre ellos en mi recién estrenada cuenta facebook. Facebook se convirtió en mi campamento base, donde descargaba las cosas que posteriormente iba leyendo... todavía sin ser muy consciente de que fuera una red social y de que "mis recopilaciones" estaban siendo seguidas por gente. No le daba demasiada importancia a los "me gusta", estaba centrada en la búsqueda de información. Cuando escribí sobre Gifford, de repente aparecieron un montón de "me encantas" y "likes"... Y siempre que lo mencionaba, volvía a reproducirse el fenómeno. Así que pensé que debía ser un fisioterapeuta interesante... Tuve siempre en mente leer esta trilogía, una especie de "gut feeling"... Así que... digamos que llegó el momento... y de verdad que creo que ha llegado en el momento oportuno, de ahí que me esté resultando tan terapéutico.

*¿Por qué escribir en Lafisioterapia.net sobre Gifford?

G.A. Tengo varios motivos y es la suma de ellos el que hace que esté escribiendo sobre Gifford en Lafisioterapia.net. Uno de los motivos es que ante la magnitud del cambio de paradigma en fisioterapia, tenía necesidad de contribuir, pero eligiendo bien desde dónde... Veía a compañeros intentando liderar un cambio, abarcando demasiados frentes, con cierto hastío, cansancio y ¿rabia?... Tal vez porque pensaban que el cambio iba a ser mucho menos complejo e iba a ser más rápido de lo que en realidad es. Sentía la necesidad de que había que hacerlo fácil: divulgar en internet, de forma entendible, sin hacerlo rebuscado, porque personalmente, viniendo de la osteopatía, me costó pasar la barrera 2.0 de reproches y malos rollos y llegar al verdadero contenido del cambio de paradigma, que es cuando realmente empiezas a entrar en el proceso de cambio. Pasar del blog que teníamos (nacido del afán de allanar el camino a los que quieran recorrer el camino "hacia la fisioterapia basada en la evidencia") a Lafisioterapia.net con Jorge, lo veo como un honor y una mayor responsabilidad. Me gusta el proyecto de Jorge, su forma de ver la divulgación, el respeto que siempre muestra hacia todo y todos... pero con el rumbo claro, que se refleja en su web.

Creo que tenemos un par de barreras externas para el cambio de paradigma, una puede ser que no todos los fisioterapeutas se mueven en la 2.0 (algo muy recomendable, por cierto) y el idioma inglés, tenemos mucho material sin traducir y no todo el mundo domina el inglés. Por eso elegí este libro, para acercarlo en castellano. Ojalá algún día haya posibilidad de leerlo en castellano, porque a pesar de los resúmenes, se pierde la esencia de Gifford, su humor, ironía, gracia, seriedad, inteligencia etc.

Y finalmente, hay un par de motivos mucho más personales, por si no fuera suficiente que cuando parece que aportas, el mayor beneficiado del proceso es uno mismo. Pero bueno, digamos también que por una parte me obligo a leer y escribir sobre fisioterapia, porque hacerlo en inglés me da mucha pereza, no lo voy a negar... y por otra parte, me relaciono con otros compañeros, algo que he echado de menos, la verdad.

*¿Con qué frase o cita de Gifford te quedarías?

G.A. "El sistema nervioso se movía y se estiraba respondiendo al movimiento del cuerpo, se adaptaba y todavía era capaz de enviar señales vitales. Toda la anatomía de los nervios fue revisada desde la perspectiva del movimiento y la tensión, y revelaba la gran adaptabilidad del sistema. David Butler revisaba toda esta nueva literatura y traía un conocimiento básico para la fisioterapia. Este fue uno de los grandes movimientos que alejaban a la profesión de la visión de la articulación, la terapia manual y la manipulación, todo se volvía más suave, y empezaban a tener relevancia la química y la fisiología, había circulación, comunicación... de repente, todo se volvió más interesante." Louis Gifford.

Elijo este párrafo, porque sí... no sólo la neurodinamia, también la neurociencia, el razonamiento clínico, las alteraciones de movimiento, el ejercicio terapéutico... Sí, indudablemente, todo es más interesante ahora... Tengo la sensación de volver a estrenar algo nuevo... una sensación que también tuve hace 25 años, cuando empecé en ésto de la fisioterapia. Soplan nuevos tiempos para la fisioterapia... Qué bueno los que empezáis con esta nueva ola, con conocimientos basados en la ciencia que hacen que la fisioterapia se edifique en tierra firme... y el camino del clínico esté algo más señalizado.

*¿Qué le dirías a Inés/a Goretti?

G.A. Le diría que hereda una fisioterapia que sigue sin tener el lugar que se merece en el sistema sanitario, que todavía hay mucho camino por recorrer y que verá que no es una profesión tan afianzada como le gustaría... pero que es muy bonita... y que además está en una época muy enriquecedora en cuanto a conocimientos... más interesante que nunca a la hora de aprender... Le diría también que personas como ella, hacen que vea un futuro más optimista para la profesión: fisioterapeutas jóvenes con ganas de trabajar y de aportar a los compañeros... Nunca pierdas esa ilusión y pasión que destilas por tu profesión, por saber, por aportar, por mejorar etc. Muchísimas gracias, Inés, porque créeme si te digo que la gente como yo, necesita gente como tú para volver a llenarse de esperanza y ver que hay sueños que perseguir a la vuelta de la esquina. ¡Suerte en tu proyecto! ... Te echaré de menos, porque compartir las entradas de Gifford contigo ha sido un verdadero honor!

Los zorros son los que ven toda la complejidad del mundo, buscando varios fines a la vez. Sin embargo no integran esas visiones parciales en una visión global. Los erizos por el contrario son los que simplifican un mundo complicado en un solo principio que sirve para guiar todas sus acciones. El erizo reduce todos los retos y dilemas a ideas simples. Y cualquier cosa que no se relacione con la idea erizo no tiene ninguna relevancia. Como el erizo de la fábula que sólo sabía hacer una cosa: hacerse una bola. Sin embargo con eso tenía suficiente para salvar su vida una y otra vez respecto a los ataques del zorro. Isaiah Berlin.      "De Gigantes y Molinos en Fisioterapia".